Quinta de San Sebastián, villa de recreo de la familia Servet.


Construida por Pedro Cerdán Martínez, arquitecto nacido en Torre-Pacheco, en torno a 1888-1895 para la familia de los Servet. Típica villa de recreo con una arquitectura pintoresca de influencia inglesa de moda en los lugares de veraneo, destacando sus agudos tejados que influirán en otras quintas del litoral.


Está rodeada por un jardín, conformado por eucaliptos y un paseo de palmeras que marcan el camino hacia la casa.
Es un edificio ecléctico-pintoresco debido a la mezcla de elementos arquitectónicos de diferentes estilos. En ella predominan las líneas verticales subrayadas por el uso del ladrillo visto en dinteles y esquinas alternándose con mampostería revocada en blanco y ausencia de decoración superflua.


En su fachada destaca un cuchillo de madera entramada con la función estructural de sostener la cubierta. Los tejados se coronaban con elementos decorativos de hierro forjado que subrayan la verticalidad del edificio.


En su interior destaca la escalera de madera tallada, el artesonado del techo, el salón del billar y la capilla que da nombre a la quinta. La escalera es de tipo imperial, sostenida por dos columnas de madera.


La sala de billar destaca por su original decoración.

Pintada en verde los motivos decorativos son los típicos de este juego: los palos en las esquinas del techo y bolas de billar en toda la moldura.